Según llegamos nos pusimos a comer
Ya no podíamos más
Los bocadillos nos supieron a gloria
La visita al aeropuerto, las emociones...
Todo nos dió ganas de comer
Luego aprovechamos el resto de la tarde para jugar al fútbol o subirnos a los columpios
Y aquí está la vista de la playa. ¿Bonita verdad? ¡Volveremos!
Fué una jornada inolvidable