Casi 600 escolares repueblan desde ayer (5 de abril de 2005), la cima del Naranco con 400 abedules
Para cerca de un centenar de escolares, el Naranco fue ayer su campo de pruebas. La misión: plantar abedules en una finca de propiedad municipal, Monte Porciles, de 36 hectáreas, repoblada ya con 40000 árboles autóctonos.
Al mediodía arrancaba una nueva edición de la semana de la Naturaleza, en la que participarán este año 597 escolares que repoblarán parte del monte, destacó la concejala de Educación, Conchita García, al tiempo que plantaba un roble junto al responsable de Parques y Jardines, Óscar Cuetos.
El objetivo es colaborar de manera activa en la protección del medio ambiente y concienciar a los más pequeños de la importancia de proteger la Naturaleza, señalaron ambos, al tiempo que dejaban paso a los niños de quinto de Primaria de los colegios Loyola, Peñaubiña, Lorenzo Novo Mier y Dolores Medio.
Como paso previo a la plantación de abedules, los escolares tuvieron la posibilidad de maquillarse y crear formas con globos. Ya a pie de campo, Gemma Miranda, del departamento de actividades educativas complementarias del Ayuntamiento, les explicó la importancia de cuidar el Naranco plantando un árbol.
En cada uno de ellos, les aseguró, habrá parte de vuestras vidas. De dos en dos, azada, pala y plantón en mano, remataron la faena
(del artículo de la Nueva España del Miércoles, 6 de abril de 2005)