En un frío día de Mayo, nos dirigimos con ilusión al Parque de Bomberos de Oviedo.

Y nos recibieron con los brazos abiertos un grupo de esforzados bomberos.

Nos enseñaron su casa, sus coches y sus cosas...

Nos subimos al camión y disfrutamos un montón.

El día aunque frío y lluvioso se convirtió en brillante por la visita.
Nos pusimos sus gorros y sus trajes.

Vimos como funcionaba todo.

También los vimos subidos a la escalera gigante.

Que llegaba al cielo y casi se perdía a nuestra vista.

En fin que fue maravilloso.


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