Érase una vez un par de cabras...

Que un día recibieron una visita en su granja.

Eran unos niños y niñas del Colegio Loyola de Oviedo.

Tenían 3 años y eran muy simpáticos y cariñosos.

Estuvieron trabajando con sus manos haciendo un montón de cosas.

Entre ellas, pintaron y doblaron unos tremendos gorros de papel.

Visitaron la casa de las cabras y la piscina, aunque no se bañaron porque hacía un poco de fresco.

Y sobre todo jugaron con las mencionadas cabras.

Jugaron mucho, mucho.

Les dieron de comer y las acariciaron con mimo.



Pero en la granja había mas animalitos...

Como los conejos que vemos en las fotos en brazos de los niños.

Con que cariño les trataron.



Al mediodía se reunieron todos alrededor de la mesa para empezar a comer.

Los ricos manjares tal como aparecieron sobre la mesa desaparecieron milagrosamente

El día en el campo da mucha hambre.


Llegó el momento de volver y el cansancio se apropió de los niños y niñas.

Como se ve en las fotos en las que duermen como benditos en el bus a la vuelta.

¡Vaya día que pasamos! ¡Fué muy interesante y queremos repetir!