Alumno del Colegio Loyola (1993-2001).
Semblanza recogida de la web de Mario Álvarez
A los 9 años sus padres le apuntan a clases de canto en el conservatorio.
Con quince años decide dar un paso más allá y se convierte en vocalista del grupo punk Static Drasters.
Da varios conciertos con sus compañeros, pero en septiembre de 2004 decide abandonarlo por una nueva oportunidad: formar parte de la orquesta Tekila, una banda conocida en todo el cantábrico por su espectáculo.
Es indistinto el estilo musical que cante porque, como bien dice: ‘mi sueño es vivir de la música, estar encima de un escenario para hacer disfrutar y que los demás disfruten conmigo’. Lo mismo canta pop, rock o coplillas tipo ‘Soy Minero’; aunque diga ‘ballenero’ en lugar de ‘barrenero’. Esos detalles, como la coreografía o la manera de dirigirse al público, son parte de su estilo personal, y los asistentes siempre se quedan con ganas de ver un nuevo concierto.
Cinco años después, tras abandonar la orquesta, decide formarse un poco más: retoma las clases de canto en un edificio anexo al Conservatorio de Musica de Oviedo y comienza a estudiar interpretación en la Escuela de Arte Dramatico de Gijon.
En 2009, se presenta a los casting del musical Nino Bravo y Operacion Triunfo 2009.
Del primero no consigue nada, pero con el segundo se lleva la gloria y reconocimiento musical nacional (el 50.5 % de los espectadores lo convierten en ganador).
Es una lucha encarnizada en la que, semana tras semana, tiene que demostrar al público que no tiene limitaciones y puede ser un gran artista: Baile de ilusiones; Still haven’t found What I’m looking for; Viva la Vida; Sol, Arena y Mar; Honky Towk Women; Human; Funky town; Lay Your Hands on Me; Save the Last Dance; Sueños; New York, New York; Beyond The sea y Everything I do.
Domina estilo, controla el baile, mejora su expresión y encandila su personalidad.
Ahora comienza su primera gira de conciertos y empieza a grabar su primer disco.
Si deseas algo con mucha fuerza, se acaba cumpliendo; mejor dicho, si haces algo por conseguirlo estarás más cerca de tu sueño.
La esperanza es muy fina, pero difícil de romper: ‘lucha siempre con la misma ilusión porque por muy dura que sea la tormenta, siempre habrá alguien que escuche tu canción’.