Hoy nos hemos reunido con motivo de la Jornada Escolar por la Paz y la No Violencia. El lema de este año es: "Si quieres la Paz, protege la Creación"
"Aunque es cierto que, a causa de la crueldad del hombre con el hombre, hay muchas amenazas a la paz y al auténtico desarrollo humano integral -guerras, conflictos internacionales y regionales, atentados terroristas y violaciones de los derechos humanos-, no son menos preocupantes los peligros causados por el descuido, e incluso por el abuso que se hace de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado.
Por este motivo, es indispensable que la humanidad renueve y refuerce esa alianza entre ser humano y medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios"
"Por desgracia, numerosas personas, en muchos países y regiones del planeta, sufren crecientes dificultades a causa de la incapacidad de ejercer un gobierno responsable respecto al medio ambiente"
Después de una tormenta lluviosa es posible contemplar el arco iris. Hoy queremos formar nuestro propio arco iris de la Paz.
Rojo, naranja, amarillo, verde, azul y el blanco en manos de nuestros queridos pequeños, son los colores que hemos elegido para recordar juntos que la PAZ es posible, cuidando la Creación.
Colores de la naturaleza, del cielo y los mares, de tierra y de fuego, frutales, cereales, plantas y animales, niños y niñas, jóvenes y adultos… alzad al cielo vuestras manos…
Los que lleváis el rojo, levantad vuestras manos
Los que lleváis el (naranja, amarillo, verde, azul, blanco) ¡levantad vuestras manos!, mientras escuchamos una Oración al Padre Creador.
Hoy comienzan dos semanas de lucha por la Paz y Contra el Hambre. "Contra el Hambre, defiende la Tierra", nos recuerda Manos Unidas. Ojalá hagamos lo posible.
Terminamos este acto con un minuto de silencio por las víctimas de Haití, que han sufrido una catástrofe natural devastadora.
Padre, que miras por igual a todos tus hijos, a quienes ves enfrentados.
Nuestro, de todos. De los 6.000 millones de personas que poblamos la tierra, sea cual sea nuestra edad, color o lugar de nacimiento.
Que estás en el cielo y en la tierra, en cada hombre, en los humildes y en los que sufren.
Santificado sea tu nombre, pero no con el estruendo de las armas, sino con el susurro del corazón.
Venga a nosotros tu reino, el de la paz, el del amor. Y aleja de nosotros los reinos de la tiranía y de la explotación.
Hágase tu voluntad, siempre y en todas partes. En el cielo y en la tierra. Que tus deseos no sean obstaculizados por los hijos del poder.
En la tierra como en el cielo, porque ambos pertenecen a tu Creación y están llenos de seres maravillosos.
Danos hoy nuestro pan de cada día, que está amasado con paz, justicia, con amor. Aleja de nosotros el pan de cizaña que siembra envidia y división. Y dánoslo hoy, porque mañana puede ser tarde. Los misiles están apuntando y quizá algún loco quiera disparar.
Perdona nuestras ofensas, no como nosotros perdonamos, sino como tú perdonas, sin lugar al odio y al rencor.
No nos dejes caer en la tentación de almacenar lo que no nos diste, de acumular lo que otros necesitan, de mirar con recelo al de enfrente.
Líbranos del mal que nos amenaza. De las metralletas, de los misiles, de los millones de toneladas de armas, porque somos muchos, Padre, los que queremos vivir en paz.
AMEN