En el patio se reunen todos los alumnos del colegio para la celebración del Día de la Paz.
En un día de febrero que parecía de mayo o junio.
Se formó una mano gigante.
Que a vista de pájaro llamaría la atención.
El acto sencillo a la vez que emotivo.
Une a toda la comunidad educativa del Colegio Loyola en un fin común.
Se soltaron unos globos blancos como sinónimo de los deseos que llevamos a todo el mundo.
Incluso unas gaviotas quisieron unirse en su vuelo.
Cada uno de los dedos formado por los alumnos.
Un guante multicolor de ilusión.
Y los deseos de paz inundan todo el colegio.
Y el sol parace que quiso acompañar en este día.
Mezcla de edades, todos juntos, pequeños y grandes.
En un mundo en Paz si todos pudieran.
Tenemos suerte de vivir en esta parte.
Tenemos que llegar a todos en este mensaje.
Y posamos juntos todos amigos.
Porque qué bonito es vivir en un mundo en Paz.
Tranquilamente sentados, disfrutando de la jornada.