Autor: José Manuel Fernández-Villamil Fernandez (6ºB de E. Primaria)
Finalista en la fase de Asturias del concurso ¿Qué es un Rey para tí?
Qué es el rey, qué opino de mi rey,…en realidad no lo sé, nunca me había planteado nada sobre esa personalidad.
Cuando uno piensa en un rey, piensa en un señor con corona, sentado en un trono y una larga capa dirigiendo y mandando desde su trono sin mucho contacto con sus súbditos. En este sentido nuestro rey no es un rey normal por que creo que él si se preocupa de estar enterado y en contacto con sus súbditos, aunque en el resto de las monarquías europeas actuales tampoco se ajustan a esa definición.
La verdad es que no sé mucho de mi rey a parte de que se llama Juan Carlos I, que su esposa, la reina, se llama doña. Sofía y tiene tres hijos; doña Elena, doña Cristina, y el Príncipe de Asturias Don Felipe que hace poco se casó con una periodista asturiana llamada doña Leticia. Pero de cual es su trabajo y de cual es su función, no tengo mucha idea.
La Constitución española dice que "el Rey reina pero no gobierna", y yo no tengo muy claro qué quiere decir eso, le he preguntado a mi padre, y me ha dicho que no gobierna porque para eso está el gobierno que todos los españoles mayores de edad han elegido, a través de sus representantes, pero reina por que representa a nuestro país ante los demás países, quiero decir que él personifica a España, cada vez que va a algún sitio fuera de España para todos, además de a sí mismo él representa España.
Sin embargo y aunque posea tan alta representación, D. Juan Carlos a mi me parece más próximo y más humano que la mayoría de los políticos, aunque reconozco que no tengo una razón objetiva para decir esto porque yo jamás he hablado con él, pero es una impresión.
Pienso que ser Rey debe ser muy complicado, no sólo porque haya que tener muchos conocimientos sino porque tiene que conseguir contentar a todos con su trabajo y eso no debe ser fácil, no me parece fácil tampoco conseguir que la mayoría de los españoles veamos bien tenerlo.
Si dejo volar un poco mi imaginación puedo ver en una tarde gris a un hombre alto con poco pelo en un despacho en el Palacio de la Zarzuela en Madrid, inclinado sobre una lujosa y gran mesa escribiendo una carta o un discurso. Antes ha hablado por teléfono con varias personas, y uno o dos consejeros le han conseguido información a cerca del lugar o de las personas a las que va a dirigir su discurso, lo ha apuntado todo y luego se ha puesto a trabajar sobre el discurso, tiene que cuidar no ofender a nadie pero sí decir lo que piensa.
Por fin, acaba su trabajo y se va a acostar al día siguiente debe levantarse temprano, tiene varias citas desde muy pronto, recibe a un grupo de trabajadores que vienen a exponerle sus problemas, luego recibe a unos jóvenes que han conseguido un premio que él debe entregarles, y otra cita, y otra cita y…
Así pienso yo, que es su trabajo, y creo que es muy importante para mucha gente.
No sé si habré acertado pero eso es lo que creo.