No hay nada como experimentar para aprender.
Y para comprender cómo se produce la erupción de un volcán nada como recrearlo en el laboratorio.
Vulcanólogos incipientes.
En cada mesa se produjo el milagro.
Y los esforzados estudiantes posaron para la posteridad ante sus creaciones.
Ya nunca podrán decir que no estuvieron en la cima de un volcán.
Aunque quemar no se quemaron afortunadamente.
En fin la ciencia es así.
¿qué será lo próximo que acaecerá en estos laboratorios?
Esperamos con expectación el próximo experimento.
Los alumnos y alumnas de 2º de la ESO lo consiguieron.
Éxito tras éxito, logro tras logro...
La ciencia va enseñando sus secretos a los alumnos/as del Loyola.