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Feliz Navidad

Y si algo está cambiando...

Desde el principio de curso estamos viendo por muchos rincones de nuestro colegio "Algo está cambiando". Es una especie de lema y propósito que desde los departamentos de DAS y DAE, se nos planteó al principio de curso, para todos aquellos que pedimos y queremos dar ese algo más que nos pide estar en un Centro Católico.

En estos días tenemos un momento ideal para demostrarlo. Llegan unas fechas entrañables para todos; los recuerdos y las añoranzas se agolpan en nuestra mente; recordamos muchas escenas y vivencias de años anteriores… pero en el fondo un año más nos enfrentamos a unas fiestas y unas celebraciones que pueden ser lo mismo de siempre, diferenciándose a lo mejor en la calidad de los regalos o en la bajada de las carteras por la subida de precios.

Y es aquí donde precisamente tiene que tomar sentido el título propuesto… si algo está cambiando, también tiene que cambiar nuestra concepción de la Navidad, o por lo menos la vivencia de la misma. Los cristinos por encima de todo celebramos el Misterio del Dios hecho hombre, y un Dios que se hace hombre en nuestra realidad cotidiana, y en los que nos rodean. Esto resulta muy fácil decirlo, pero muy difícil reconocerlo y sobre todo aplicarlo.

Hay cosas muy sencillas y que nos pueden servir de termómetro para medir la temperatura de nuestra Navidad, y me animo a proponerlas para que aquellos que se animen, comprueben si también algo está cambiando en su vivencia navideña.

¢ Hemos empezado a adornar nuestras casas y a preparar el ambiente. ¿Lo hemos hecho pensado en el sentido cristiano, o nos hemos dejado llevar de la corriente "laicista" tan de moda en estos tiempos, y predominan los árboles y esos "modernos" Papa Noel que escalan las fachadas y las ventanas?

¢ Si hemos puesto el Belén, ¿hemos hecho una reflexión de lo que eso significa, o ha sido la rutina de todos los años la que nos ha llevado a instalarlo, y hemos perdido una ocasión para que toda la familia se identifique más plenamente con el Misterio que ponemos y contemplamos?

¢ Llevamos tiempo preparando estas fiestas; ya hemos puesto los adornos; seguro que tenemos elaborada la cesta de la compra para la cena y los regalos de estas fechas, pero ¿está nuestro corazón, para vivir la experiencia del Dios que nace y quiere entrar en él, o por el contrario esa vivencia cristiana nos queda demasiado lejana y utópica? Si no interiorizamos este misterio y lo hacemos nuestro, ¿qué sentido tiene esa vivencia de la Navidad? Llamémosla como queramos, pero no demos el nombre de algo que no reconocemos a lo que estamos celebrando.

¢ Es la fecha del año en la que más veces repetimos, "Felices Fiestas", unas veces llevados por la rutina, otros por el compromiso, pero cuando pronunciamos esta frase, ¿la hacemos nuestra plenamente? ¿son los deseos de nuestro corazón, o los de la sociedad como tal?

¢ Fechas de amor y solidaridad; mensajes de paz y amor para todos ¿pero de verdad para todos los que nos rodean? Si sois sinceros conmigo, seguro que reconoceréis que no. Sí lo será para los más cercanos, pero no se lo desearemos a aquellos que vemos a nuestro alrededor y que nos son indiferentes, o preferimos ignorar. Pienso en tanta gente que estos días no tienen con quien compartir, con quien convivir, que seguirán en la calle pasando frío y hambre, mientras nosotros no sabemos qué hacer con tanta comida y tanto regalo. ¡Qué bonito sería en estos días un acercamiento a ellos!, una palabra de consuelo, un simple saludo o deseo de felicidad sentido y vivido. Haríamos que alguien que nos está mostrando la presencia del Dios que nace, sintiera el amor del Dios hecho hombre. Y si eso lo adornamos con algún gesto de solidaridad y generosidad, estaremos haciendo presente la verdadera navidad.

Queridos hermanos, si realmente algo está cambiando, también tiene que cambiar nuestra realidad y vivencia de la Navidad. Como cristianos, o miembros de una Comunidad educativa cristiana, si somos coherentes con lo que hacemos, solicitamos y profesamos, tenemos que demostrar al mundo que hay una navidad diferente, y que todos la pueden disfrutar.

Sé que soy idealista, pero un cristianismo sin ilusión y sin propuestas no es tal, por ello me veo en la obligación de compartir con vosotros este reto en unas fechas de ilusión, de paz y de amor. Cambiemos nuestra rutina, y hagamos un gesto diferente en nuestra navidad para que se demuestre de verdad que … "algo está cambiando".

Mis deseos son que el Niño que nace se haga presente en vuestras vidas y hogares, y también ahí algo empiece a cambiar. Por eso os digo y deseo de todo corazón "Felices Fiestas"

P. Enrique Rodríguez Varas, Director

Certificado Eduqatia

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