De Mayo de 1958 a Mayo de 1960
La comunión poco a poco se había ganado a toda la comunidad de la época. Visto desde ahora puede resultar chocante el fervor con el que aquellos niños, y también los adultos acudián a la Primera Comunión.
De aquella, todo era más cercano, más común. Existía una celebración de todos los niños juntos, en el desayuno con todas las madres y padres colaborando.
Esta vez la foto se hizo en el interior (en la esquina que hoy es entrada a la sección de Infantil)
Aquí vemos como bajan todos en procesión, saliendo del colegio.
Dos ayudantes sujetan las puertas para que no molesten.
Y este es el Retablo de la antigua iglesia (hoy no queda nada de ella), en la que entonces se realizaban las Primeras comuniones.
(Crónica de la Memoria Escolar del Curso 1958-1959)
Día de blancura el día de la Ascensión, 7 de mayo. La capilla del Colegio rebosando flores, recibió a esas treinta y siete límpidas almas que por primera vez iban a estrechar en sus pechos al buen Jesús.
La misa, celebrada por el Padre Rector (P.Marciano), revistió una señalada solemnidad. El P.Jesús conmovió a todos los presentes, niños y familiares, con sus sentidas y elocuentes palabras de un ardor extraordinario en el momento del fervorín de la Comunión. El coro de la sección de pequeños, magistralmente dirigido por el señor Ruiz de la Peña, interpretó sus mejores cantos.
Todo redundó en embellecimiento del acto para que en realidad resultase un inolvidable día para cada uno de los neocomulgantes.
Durante el desayuno (foto) se les repartieron unos preciosos recordatorios con sus respectivos nombres.
(Crónica de la Memoria Escolar 1959-1960)
El mes de mayo es hermoso por sus flores y el renacer de la naturaleza. Es el mes de María y también de los niños más buenos que hay: los que hacen con enormes ilusiones su Primera Comunión
La Capilla del Colegio se encontraba el día de la Ascensión como nunca.
ElPadre Rector distribuyó la Sagrada Comunión mientras el P. Jesús Echanojauregui y la Escolanía, dirigida por don Luis Ruiz de la Peña, ponían las notas de la elocuencia y el sentimiento de los cantos.