De la Memoria Escolar del curso
Una de las actividades deportivas de este verano en el Colegio, fue el montañismo.
Ya durante el curso, la A.C. había organizado algunas escaladas a los montes algún que otro domingo.
Pero fue en verano, cuando el P. Antonio, Consiliario de la A. C. logró hacerse con un estupendo equipo de tiendas, mochilas, cantimploras y demás utensilios necesarios.
Así se organizaron varios grupos, tres en total. Los dos primeros con los Padres Antonio y Octavio al frente, el tercero compuesto por los alumnos que habían aprobado la reválida de cuarto, por el P. Pedro.
Hemos copiado algunas notas de unos de los diarios de campaña. Es lo que sigue, y con ello nos damos cuenta de lo que fueron esos días de montañismo en los Picos de Europa.
Su autor: Francisco Antolín Rodríguez, de cuarto curso.
Salimos del Colegio el lunes 18 de julio con dirección a la Estación de Económicos, para dirigirnos hasta Arriondas en tren.
Allí un coche nos llevaría a Covadonga, que es donde cada cual cargó su mochila y a caminar por atajos hasta Los Lagos.
Una lluvia suave pero pertinaz, fue nuestra primera prueba. Dormimos en el refugio: una habitación de cinco para nosotros doce.
El martes, salió nublado y con mal timepo, por eso hasta por la tarde no iniciamos la marcha hasta el refugio de Vega Redonda, situado ya a mil y pico metros de altura y casi tocando la nieve. (¡Nieve en julio!)
En días sucesivos hicimos las etapas del camino hasta Cain, pueblo situado en el Macizo Occidental, luego todo el valle del Cares, Posada de Valdeón, Potes y el Santuario de Santo Toribio de Liébana.
El domingo después de oir la Santa Misa nos trasladamos en autocar hasta Unquera y ya desde aquí a Oviedo en tren.
Ni que decir tiene que no todo fue andar, sino disfrutar de la nieve y de los paisajes naturales que hacen de estas montañas una pintoresca región comparable a la universalmente conocida Suiza.
Pudimos ver y tratarnos con grupos de alpinistas de otras regiones de España y también extranjeros.
Unos días, en fin, deliciosamente pasados y en un contacto continu e íntimo con la Madre Naturaleza, con todos los encantos que tiene el dormir en tiendas de campaña y el hacerse uno mismo la comida, o el lavarse por la mañana de bruces en el río.
Los rebecos, en estado libre, y las gentes del lugar pusieron una nota de tipismo en nuestros días.
Días de auténtica camaradería, vividos intensamente entre compañeros y con los respectivos Padres que fueron en los diversos grupos, y que se desvivieron como compañeros mayores, para que nada nos faltase -dentro de los límites que la ocasión imponía-.
Las anécdotas son innumerables, pero pertenecen a la salsa de los recuerdos de los afortunados que las pudimos disfrutar.
Un deseo unánime, quedó palpitando en nosotros cuando volvimos al punto de partida: el Colegio.
El año que viene volveremos. Yo no me lo pierdo.
Santo Toribio de Liébana guarda el trozo más grande de la Cruz del Salvador, y nosotros con emoción de cristianos lo veneramos.
De aquí guardamos un buen recuerdo y aquí dimos por terminada la excursión. Era el 24 de julio.
Un Colegio sin su desarrollo físico y deportivo correspondiente sería algo incompleto y de un aspecto tristón y melancólico, que estaría lejos del Colegio alegre y formativo que todos queremos.
Dios nos ha dado un cuerpo para que sirviéndonos de él, perfeccionáramos todo nuestro ser.
Por eso hacer deporte es también glorificar a Dios cultivando esta obra de arte que es un cuerpo humano en movimiento.
Un deporte exige esfuerzo.
Y todo lo que sea sobreponerse es medio educativo en nuestra juventud de hoy tan muelle, tan cómoda, tan de cigarrillo "chester" en la boca, tan de butaca de cine.
Además, el deporte da alegría a la vida.
Una alegría que proviene de la honda armonía que se alcanza entre el cuerpo y el espíritu.
Y si añadimos que el deporte es asociación de cmpañeros tenemos un arma eminentemente educativa en lo social, donde se aprende a valorar el trabajo del prójimo y a molestarse uno para que el otro triunfe.
Nuestra sociedad necesita mucho de estas lecciones para que el egoísmo no se adueñe de nuestro ser y pensar.
Por todo lo cual, estas páginas que siguen, no son páginas de relleno.
Son páginas que honran la Memoria y la actividad del Colegio, lo mismo que las dedicadas a Cuadros de Honor, porque las vidad de nuestros alumnos no están tanto en función de la serie de Matrículas de Honor alcanzadas, sino en la sana armonía alcanzada con el dominio del espíritu sobre un cuerpo plenamente desarrollado en todas sus características.
Y muchos muchachos que sacaron "sus" Matrículas de Honor figuran en lugar destacado en los equipos del Colegio y al inverso, otros que no practicaron nada, ni tocaron un balón, se ven precisados a repetir Curso.
El fútbol, como siempre es el que más adeptos ha tenido y ahí tenemos en las fotografías numerosos equipos de los diversos cursos.
En las Competiciones Escolares, los resultados obtenidos han sido los siguientes:
INFANTILES: Subcampeones provinciales, aunque la delantera no se vió muy entrada en juego y peligros porque los resultados mínimos: empate a cero con Comercio, 1-0 se ganó al Auseva, 1-2 se perdió contra Santo Domingo y se ganó finalmente al Instituto por 2-0.
MAYORES: Sin que formasen el equipo deslumbrante de otros años, se logró quedar Campeones de Asturias al derrotar en la final al Colegio gijonés del Corazón de María, por 2-1.
Los que defendieron los colores del Colegio en este deporte fueron: Llerandi, Gosende, Ruizánchez, Fano, Requejo, Simón, Blanco, Noriega, Leal, Claverol, Arrieta, Cuétara II y Cuétara III.
BALONMANO
Aquí tanto montan pequeños como mayores.
Ambos equipos quedaron subcampeones y ambos sucumbieron ante los gijones.
Las finales se jugaron allí y dicen que el factor campo hace mucho.
Los pequeños fueron: González, Villabrille, Navarro, Fanjul, Quique, Enterría, Zapico, Salvador, Prendes, Granda, Gavito, Brime y Quitana.
Por parte de los mayores: Arregui, Fuego, Torre, Prieto, Argüello, Trenor, Paco, Hurlé, Leal, Requejo, Buezo, Guillermo y Toni.
BALONCESTO
Pequeños. Otro nuevo subcampeonato y de nuevo se perdió la final contra Gijón (Universidad Laboral) y también esta vez en campo ajeno.
Dos puntos fueron los suficientes para que un cuadro tan bueno como el formado por Toñete, Aguado, Cabañas, Jesús, Navarro, Prendes, Gavito, Villabrille, Díaz González, Valledor y José Angel, no se proclamaron campeón.
Mayores. Es ya de antiguo la superioridad del Colegio en este deporte y por eso no se podía escapar este campeonato, aunque no resultó tan fácil como parecía.
El cuadro se había renovado y siempre se nota. Fueron los componentes del equipo en los diversos partidos: Granda, Aladro, Hurlé, Trenor, Simón, Noriega, Rayón y de la Hoz.
FRONTÓN
La pareja Argüello-Álvarez Fuego quedaron Campeones sin ninguna discusión.
En el primero vimos la veteranía -lleva siendo campeón provincial durante tres años- y en el segundo una agilidad y soltura que le hace ser un magnífico punto de apoyo para las pelotas cortas.
GIMNASIA EDUCATIVA
Los pequeños entre nueve Centros participantes, quedaron los quintos, es decir, en la mitad.
Los mayores, en una reñida lucha contra el Colegio Auseva, quedaron subcampeones en ese afan que han mantenido durante la Competición de no alejarse de la cabeza.
HOCKEY
En sus dos modalidades demostraron estos chicos que no tenían rivales y para ellos fueron los campeonatos de Patines y de Sala.
En ellos participaron en los mayores: Arregui, Buezo, Solar, Montes, Alfonso Luis, Arce, Antuña, Prieto y Torre
Los pequeños fue en hockey sobre ruedas donde lograron alcanzar su título de Campeones que ya en otras ocasiones se les mostró esquivo, y que además les dió derecho a participar en Madrid en la Fase Nacional, donde quedaron los terceros de España.
Representaron al Colegio: Fanjul, Argüelles, Joglar, Cardín, Díaz Suárez, Antuña y Vázquez.
Digamos pues al acabar con los deportes Escolares que los mayores se proclamaron Campeones absolutos de la provincia y los pequeños subcampeones, precedidos tan solo por la Universidad Laboral.
En Deportes no Escolares, en Baloncesto se hizo muy buen papel en la Semana de la Juventud, cuyos organizadores nos vienen haciendo el honor de elegirnos anualmente como reconocimiento a nuestros méritos.
En hockey sobre ruedas, nuestros muchachos entraron por primera vez en el campeonato regional de la Federación y se alzaron con el título provincial que marcharon a defender en Zaragoza, donde a la verdad hicieron un discreto papel clasificándose en octavo lugar entre los dieciseis equipos que formaron en la Fase Nacional.
ATLETISMO
El atletismo es, como dicen los entendidos, el deporte rey.
Y por eso es el que da derecho a representar la respectiva provincia en la Fase Nacional de los Juegos.
Nuestros muchachos, aunque ganaron con todos los méritos, tuvieron que luchar contra un terreno pesado.
Los paragüas de los espectadores son muestras de la lluvia.
Y esa circunstancia, de la lluvia, siempre resta segundos o centímetros a las marcas de los atletas.
Por eso, nos quedamos en puertas y con la ilusión fallida de una semana participando en Madrid.
Donde tan buen nombre tiene adquirido el Colegio Loyola, por las actuaciones de años anteriores.
El P. Rector en la Presidencia durante el reparto de Trofeos.
Y el atleta más destacado Miguel Fano recoge la Copa de Campeón Provincial.