Nuestra semana de la Ciencia

D. José Luis Fernández Blanco, un colaborador habitual

En nuestra semana particular de la Ciencia, no podía faltar una persona que se está convirtiendo en colaborador habitual del Seminario de Ciencias Naturales : D. José Luis Fernández Blanco.

Este veterinario leonés, afincado en Asturias, ha explicado a los alumnos/as de 3º ESO A, de una manera muy amena y divulgativa, las características principales y las lesiones macroscópicas que causan dos parásitos : La duela del Hígado y Dicrocoelium.

¢ La Duela del Hígado o Fasciola hepática es un gusano plano parásito de la clase Tremátoda que puede infectar el hígado de varios mamíferos incluyendo el hombre. Este parásito es el causante de la enfermedad conocida como fasciolasis o fasciolosis.

Fue el primer tremátodo escrito por el hombre, por De Brie, 1379. Su ciclo biológico se conoció en 1882 por Leuckart.

Mide de 2 a 3.5 cm. de largo por 1 a 1.5 cm. de ancho. Su cuerpo esta cubierto de espinas, pero algunos carecen de éstas en el extremo posterior el cual es redondeado. La porción anterior o cefálica presenta la ventosa bucal que mide 1 mm aproximadamente, en su fondo esta la boca y el inicia del aparato digestivo, se continua por una faringe, esófago que se bifurca formando dos ramas laterales, las cuales se dirigen hacia la porción posterior del cuerpo del gusano, para terminar en ciegos intestinales.

En la porción más amplia se localiza la ventosa ventral. El parásito presenta dos testículos ramificados colocados en el tercer y segundo cuarto del cuerpo.

El útero es corto. Los diversos componentes del huevo se juntan en el segmentos proximal del útero (Gránulos vitelógenos que desprenden las células vitelinas, son abundantes en forma de racimos de uvas y distribuidas por todas las porciones laterales. Contienen proliferol y proteínas.

Es capaza de depositar 300 huevos por día. Los huevos al ser eliminados con las heces todavía no son maduros. La maduración se efectúa en el agua a los 9 a 15 días a temperatura de 22 a 25ºC.

Una madurados los huevos aparece la larva, la cual es ciliada y tiene movimientos activos que se favorecen por la luz del sol, así como acción enzimática, desprenden el opérculo del huevo y salen a nadar libremente en busca del hospedador intermediario (caracoles pulmonados de agua dulce: del género, Fossaria y Pseudosuccinea y otros de la fam. Lymnaeidae), el cuál deben encontrar en unas 8 horas e invadirlos por la porción de pie, perforando las células epiteliales y subepiteliales del caracol.

Dentro del caracol forman esporoquistes, los cuales producen la primera generación de redias (Sucede en unas 3 semanas). Pasando una semana más se forma la segunda generación de redias y posteriormente aparecen las cercarias.

Las Cercarias maduran en el agua después de ser abandonados por el caracol en grandes cantidades.

Nadan con su cola, durante 8 a 12 horas, pierden la cola, se arredondan y se enquistan formando la metacercaria.

Las Metacercarias son la forma infectante para el hombre y para los demás animales que sirven de reservorios.

Generalmente se encuentran enquistadas en la vegetación acuática semisumergida que normalmente comen los animales, pero el hombre también acostumbra ingerirlas.

También se adquiere la infección tomando aguas contaminadas.

Al llegar al duodeno se desenquistan liberando un parásito juvenil que perfora la pared intestinal y en unas 3 horas, se encuentra en cavidad peritoneal en donde pasa de 3 a 16 días, posteriormente avanza por peritoneo, llega a la cápsula de Glisson, la perfora, penetra al parénquima hepático del cual se alimentan los parásitos juveniles durante su migración hacia los conductos biliares en donde se desarrolla hasta el estado adulto, sucede en unos 2 meses después empezará a reproducir huevos que salen al exterior con la bilis y materias fecales, complementando así el ciclo biológico. Ver Ciclo Completo

¢ Dicrocoelium dendriticum es un trematodo del filum Platyhelmintes conocido vulgarmente como Duela menor del hígado, habitual de las vías biliares de animales herbívoros Se distribuye geográficamente por Europa y Asia, algunas zonas de Norteamérica, Brasil, Colombia y Australia.

El adulto cuyo tamaño no supera los 15 mm de longitud y 1,5-2,5 mm de ancho, vive en los conductos biliares del hospedador definitivo (ovejas y otros herbívoros rumiantes) parasitando ocasionalmente al hombre. Los huevos son eliminados con las heces e ingeridos por el hospedador primario, caracoles terrestres de los géneros Helicella, Theba y Zebrina, entre otros.

En el tracto digestivo del hospedador intermediario se libera el miracidium que se transforma en esporocisto y éstos liberan cercarias que salen al exterior con el mucus del caracol en forma de quistes colectivos o masas mucosas.

Estas masas se adhieren a las plantas o al suelo durante la reptación del caracol y son ingeridas por el segundo hospedador intermediario, principalmente hormigas del género Formica, donde se desarrolla la metacercaria en su cavidad abdominal. El hospedador definitivo se infesta cuando ingiere vegetación con hormigas parasitadas.

En éste eclosionan las metacercarias, alcanzando el hígado vía colédoco o migración por los vasos sanguíneos. Las duelas jóvenes migran al hígado por el conducto biliar y empiezan a poner huevos 10-12 semanas después.

Debido a las peculiaridades de este ciclo de vida, la infección en el hombre es completamente excepcional y aparece después de la ingestión accidental de hormigas parasitadas al comer verduras crudas sin lavar o mal lavadas.

Generalmente predomina la forma subclínica, aunque el ataque masivo de los conductos biliares repercute desfavorablemente sobre el estado general causando pérdida de peso y cansancio.

Los parásitos adultos se localizan en la vesícula biliar y colangiolos, pudiendo dar lugar a colangitis crónica y dilatación de los conductos biliares o engrosamiento de sus paredes. En el estado avanzado existe una proliferación adenomatosa de los conductos biliares.

Es más frecuente la falsa parasitación debido a la ingesta de huevos o gusanos adultos por comer hígado crudo de animales parasitados.

El diagnóstico de una verdadera infección parasitaria se realiza mediante el examen minucioso de las heces en el laboratorio, tras una dieta exenta de alimentos crudos de animales herbívoros.

La no observación de dichos huevos tras dieta estricta indicaría que estamos ante una falsa parasitación, mientras que la observación de los huevos indicaría una verdadera infección.

Su complejo ciclo biológico hace que el control de los hospedadores intermediarios sea casi imposible. Ver Ciclo Completo

Posteriormente a la explicación, vino la comparación entre hígados de ternera normales e hígados parasitados y la extracción de estos parásitos, montaje y posterior observación por parte de los alumnos/as a la lupa binocular.

Como siempre, esta… tu casa, te da las GRACIAS por la disposición, entusiasmo, saber hacer y cariño que siempre nos demuestras.

Gracias José Luis

Certificado Eduqatia

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