Hace mucho tiempo él fue quien se ocupó de los niños pobres de Roma.
Hoy, más de 400 años después, nosotros estamos en uno de sus colegios.
Calasanz sabía que todos somos diferentes, que unos sois morenos, otros rubios, los hay de Oviedo, de otros sitios de Asturias, incluso de España o de otras partes del mundo.
A Calasanz le daba igual, porque sabía que todos somos igual de importantes. Por eso hizo estos colegios.
En las fiestas de este año vamos a buscar la Fuerza. Tenemos que mirar a los demás como los miraba Calasanz, sin enfadarnos, sabiendo que son importantes. Tenemos que tratarnos muy bien porque la Fuerza está en la unión, en ir todos unidos, en jugar juntos, en rezar juntos, en reír juntos, en divertirnos juntos.
Gritemos juntos…¡Viva San José de Calasanz!
¡Felices fiestas 2008!