La mesa está preparada y los comensales impacientes.
Ya tenemos el chocolate en el vaso y los churros en las fuentes.
Vamos a empezar a probar este manjar.
El chocolate líquido mancha un poco las manos, si nos descuidamos.
Ahí viene el P. Alejandro con chocolate.
Está rico este churro.
¡Cómo me estoy poniendo!
Esto sí que es una fiesta.
¡Hummm que rico!
¡Más churros! ¡Más chocolate!
Ya no podemos comer ni un churro más.