Domingo 6 de noviembre de 2011
Reseña en La Nueva España (12-11-2011) (ver)
El Hermano Manuel el domingo 6 de noviembre entregó su vida al Señor en la Residencia Calasanz de los Escolapios en Madrid donde estaba desde hace medio año.
Nacido en (Lodoselo) Ourense el 9 de marzo de 1929, pronto se vino a Oviedo a nuestro..., a su colegio.
El lunes 7 de noviembre a las 10 h. de la mañana se celebró funeral en su memoria en la Residencia de Calasanz en Gaztambide, en Madrid.
La misa de funeral fue presidida por el P. Provincial con la asistencia de muchísimos religiosos escolapios entre los que se encontraba el P. Provincial de Colombia-Ecuador y prácticamente la comunidad al completo de Oviedo.
El martes 8 de noviembre a las 12 h. de la mañana se celebró funeral y entierro en su localidad de nacimiento Lodoselo (Ourense).
Acudieron desde Oviedo para acompañar al Hermano Manuel y a su familia, el P. Alejandro Martínez Sánchez, representando a la Comunidad Escolapia, D. Enrique Alba Peláez, director general, D. Andrés Avelino González Álvarez, administrador, D. Francisco Javier Vázquez Fernández, director de Infantil y Primaria, D. Heriberto Fernández García, jefe de estudios de Secundaria, Dña. María Carmen García Arias, del personal de administración y servicios, asistente personal y única de la Comunidad Escolapia de Oviedo.
El lunes 14 de noviembre a las 10 h. de la mañana se celebró una misa para los alumnos/as y personal del centro (de 4º de Primaria a 2º de Bachillerato).
Y el martes 15 de noviembre a las 7'30 h. de la tarde se celebró una misa para todos (antiguos alumnos, vecinos, amigos, padres, ...) en la Iglesia.
En las celebraciones en el colegio, se recordó al Hermano Manuel como un escolapio entregado a los demás por encima de sí mismo. "Como el grano de trigo que se entierra para dar fruto".
El coro del colegio cantó en su honor una canción especial en la que se habla de su presencia por los patios, en el comedor, regalando cariño.
En una de las paredes de la Iglesia colgaban varias cartas dedicadas por los alumnos/as al Hermano Manuel, desde el cariño y la inocencia.
Desde la Comunidad Educativa del Colegio Loyola de Oviedo, en estos tristes momentos, rogamos una oración en su memoria y un recuerdo para sus hermanos.
Hoy somos un poco mas pequeños. Nos falta un trocito de alma, del alma de nuestro colegio.
Muchas generaciones de alumnos han tenido la suerte de conocerle. En muchos casos alumnos que luego han sido padres de alumnos.
Te recordaremos siempre.
Algunos te recordarán como asistente en la Clínica cuando se hacían los chequéos médicos en el colegio.
Otros, en la época del internado, visitando a los enfermos en sus camas.
La mayoría te recordarán en la secretaría del colegio, siempre cuidadoso con los expedientes, exigente, sí, porque tú lo eras primero contigo mismo.
Los antiguos alumnos, que pasados muchos años aparecían por la puerta del colegio, se acordarán de la atención que siempre les dabas, enseñándoles los cambios que se habían producido desde que aquellos se habían marchado, dedicándoles todo el tiempo del mundo.
Algunos guardias de tráfico de Oviedo te recordarán, como aquel, que aparcaba en lugares imposibles para poder acceder a algún local del principado o del ayuntamiento, y que como siempre les tratabas bien, alguno era y es antiguo alumno del colegio, pocas multas te pusieron.
Y muchos, te recordarán visitándoles en el Hospital, porque apenas te enterabas de que algún alumno, antiguo alumno, padre, profesor, estaba ingresado, allá te ibas y aparecías al lado de su cama, para dedicarles, a cambio de nada, una palabra amable o una sonrisa.
Por eso y por muchos detalles pequeñitos mas, imposible de contar en una sóla página web, te recordaremos siempre.
Descansa en paz Manolo.
Canción en honor al Hermano Manuel cantada por el coro en las celebraciones del 14 y 15 de noviembre de 2011.
Nos llamabas chavisquines, repartías caramelos.
Eran cálidas tus manos al llegar.
Paseabas por el patio, te gustaba bromear.
Y apagabas las luces para ahorrar.
Y seguro que en el cielo, está junto a Calasanz.
Una luz que brilla más que las demás.
Resplandecen en lo alto como los rayos del sol.
Tu cariño y la entrega de tu amor.
Me enseñaste que en silencio, se está muy cerca de Dios.
Y a la gente se le gana el corazón.
Porque todos estos años que en silencio yo te vi.
Te ganaste un sitio dentro de mí.
Y por eso yo te canto, hoy es tuya mi canción.
Yo te canto pero no te digo adiós.
Porque un día por el patio, en la entrada o comedor.
Yo siento, la entrega de tu amor.
Y seguro que en el cielo, está junto a Calasanz.
Una luz que brilla más que las demás.
Resplandecen en lo alto como los rayos del sol.
Tu cariño y la entrega de tu amor.