Para continuar nuestra aventura, nos acercamos a la cuna de San José: un pueblecito de Huesca llamado Peralta de la Sal. Muchos de vosotros habéis oído ya ese nombre, pero... ¿habéis estado allí?. Si queréis podemos hacer una visita por el pueblo, ¿os apetece?...
Esta es la entrada de Peralta. ¿Os lo imaginabais así?. Ahora mismo viven allí unos 300 habitantes, gentes que hoy recuerdan a San José como suyo.
¡Fíjate en eso!. ¿Qué diría Calasanz si viese este albergue que han construido en su Peralta?. Sin duda estaría orgulloso del cálido recibimiento que ofrecen sus vecinos a los peregrinos que se acercan a visitarles.
Sí, muchos os estaréis preguntando que cuándo vamos a ver la casa donde nació San José. Esta casa ya no existe, ya que en su lugar se edificó este santuario. Data de 1715, es de portada renacentista y está a cargo de los Escolapios.
Ahora veamos este templo más de cerca. Es bastante grande, ¿verdad?. Además sus fachadas están muy limpias y muy bien conservadas.
San José se sentiría orgulloso de poder recorrer estas calles, sus calles.
¿Y esos escudos de ahí?. Bueno, Peralta de la Sal ha sido también casa de varios linajes de España.
En muchas casas podemos ver escudos como el de la figura, que pertenece a la casa de Coll.
Esta casa es de los Duques de Híjar. Fijaos cómo se conserva: ha sobrevivido al paso de los años como si nada.
¡Uau!. Esta puerta es enorme, ¿no creeis?. Se trata de la Casa de Roma, otro de los hogares famosos dentro de Peralta.
Esta, es de la casa Roseta. ¿Veis lo que os decía de los escudos encima de la puerta?.
Mirad, uno más de cerca. Pertenece a la casa Zaidí.
Bueno, hagamos un alto en el camino. Esta casa que vemos aquí es una biblioteca y un consultorio médico.
Peralta es sin duda uno de los pueblos mejor conservados de España. Todas sus calles limpias, sus fachadas pintadas, sus edificios perfectamente conservados...
Y ya para terminar, echemos un vistazo a la Iglesia Parroquial.
Y hasta aquí llega la visita a Peralta de la Sal. Este es un pequeño viaje a través de las calles que tiempo atrás recorrió José: aquí jugó, aquí aprendió y aquí enseñó. El pueblo que le vio nacer y crecer sigue vivo...