La Navidad es un buen momento de evaluar el año, es un tiempo de reflexión.
El ajetreo cotidiano nos impide pensar sobre las preguntas importantes.
Además es un tiempo que la sociedad orienta hacia el CONSUMISMO.
Pero ¿Qué entendemos por ser consumista? Es la persona con tendencia a comprar de forma compulsiva e irracional, demandando cosas superfluas e innecesarias"
- Quieren y exigen ropa de marca.
- Quieren comprar por comprar, usar y tirar.
- Están dispuestos a todo para conseguir sus caprichos.
- Los colegios, a veces sin pretenderlo, fomentan el consumismo por imitación o contagio (fiestas de cumpleaños, marcas deportivas, mochilas especiales, ciertos estuches de material escolar, etc.)
- A veces dicen "cómprame algo, cualquier cosa". "¿Qué me vais a traer?"; de cualquier viaje hay que traerles algo.
- Hablan de "sus" posesiones, un afán de acumular cosas. Nunca tienen bastante, siempre quieren más; cuando consiguen lo que han exigido, no le hacen ni caso. No dan valor a las cosas recién compradas; las compran y automáticamente ni las miran para nada.
- Rechazan o no quieren entender nuestros razonamiento.
¿Hay que resignarse a ser consumista o debemos reaccionar?
El consumismo es negativo, les hace dependientes y caprichosos. Habrá que ayudarles a discernir entre lo superfluo y lo imprescindible.
- En Navidades aumentan las opciones de consumo, pero podemos aprovecharlas enseñando a nuestros hijos la relación calidad-precio.
- Deben distinguir entre consumismo y consumo. Sin dejar de consumir lo razonable, hay que reaccionar ante el influjo negativo.
- El consumismo no aporta nada a la persona; impide el disfrute de la belleza de las cosas sencillas.
¿Podemos frenar el consumismo?
El consumismo tiene conceptualmente un límite mínimo que depende de la
persona y del ambiente. ¿Dónde nos ponemos a nosotros mismos el listón como
padres? ¿Somos conscientes nosotros mismos de nuestros gastos en tabaco,
cenas, copas, viajes, etc.? El fondo de la cuestión está ahí.
Elementos a tener en cuenta en estas fiestas:
a) En relación con nosotros mismos
La Navidad es un buen momento para evaluar el año, es un tiempo de reflexión.
El ajetreo cotidiano nos impide pensar sobre las preguntas personales más
importantes: ¿qué queremos hacer con nuestra vida?, ¿por qué hacemos las
cosas?, ¿Qué quiero que valoren mis hijos y la familia de mí?, ¿qué es para
mí importante?, ¿qué significa la Navidad en mi vida? … si somos capaces
de responder sinceramente a estas preguntas podremos sentirnos afortunados.
Ya podemos realizar nuevos proyectos que nos encaminen hacia la satisfacción
y éxito personal.
b) En relación con la familia
Durante estos días nos reunimos con nuestros padres, hermanos, abuelos,
primos, tíos,... Es un momento de compartir tiempo, de estar con el otro.
Intentemos tender lazos hacia aquellos familiares que tenemos un poco más
descuidados por nuestras obligaciones diarias.
Prioricemos el disfrutar de las relaciones familiares
de forma más intensa, que nuestros hijos/as tengan un ambiente familiar
rico en experiencias.
c) En relación con los demás
Todo lo que tenemos y disfrutamos podemos compartirlo de una forma u otra
con los demás. Ser generoso en la vida con aquellos que menos tienen da
más satisfacciones. Mucha literatura nos invita a esto (por ejemplo el "Cuento
de Navidad" de Charles Dickens). Podemos comprometernos a colaborar económicamente
o con nuestro tiempo para ayudar en algún proyecto específico del Tercer
mundo, un proyecto en el Cuarto Mundo (personas marginadas de nuestra sociedad),
una causa ecológica, de denuncia de injusticias (por ejemplo Amnistía Internacional),…
Podemos y debemos mejorar el mundo que nos ha tocado vivir y que estamos
dejando en herencia a nuestros hijos/as.
¿Qué podemos hacer en general?
- El ejemplo de los padres
- Ayudar los hijos a ver la realidad de los menos favorecidos.
- No cumplir los caprichos: Que cuiden lo que tienen y que coman lo que hay, sin ceder.
- En casa ser más austeros.
- Ser firmes, no ceder al chantaje afectivo.
- Enseñar a administrar el dinero y comprar solo lo necesario.
- Decir a los hijos "no tengas miedo de decir NO a tus amigos; si son verdaderos amigos, no va a pasar nada si vas con este tipo de pantalones sin marca".
- Evitar situaciones de consumismo, como pueden ser las fiestas de cumpleaños, que están llegando a exageraciones ridículas
- Proponer suavemente, pero con firmeza, que el resto de la familia, abuelos, tíos, padrinos, etc. sean capaces de venir a casa sin traer algún regalito. Ir frenando esa especie de catarata de regalos.
- Hay que educar en valores orientados al ser persona en vez de al tener
¿Qué podemos hacer estas Navidades?
Las Navidades traen consigo multitud de gastos extras: comidas, viajes, regalos, adornos,… Es importante tener en cuenta:
- Los regalos o detalles con los hijos/as han de ser proporcionados y salvo el especial de Navidad, sólo han de ser consecuencia de su esfuerzo personal y si se ha pactado previamente.
- Es aconsejable seleccionar sólo una fecha (Reyes o Papá Noel), para los regalos "importantes". Lo esencial es la tradición, no el hecho de tener multitud de regalos. Esto hace además que los valoren más y que esperen esta fecha con ilusión.
- Debemos preocuparnos por acertar en sus gustos, no por el costo económico del mismo. Todos apreciamos que hayan pensado en nosotros especialmente.
- Hay que comprar productos que sean adecuados a la edad y preferiblemente que contengan elementos educativos y/o sean útiles para su vida diaria.
- Es importante tener cuidado de que los productos no provengan de países o marcas que favorezcan la explotación infantil (consultad por internet o bien en ONG's reconocidas: Intermon,…)
Propuestas para el ocio en familia
Actividades fuera de casa
- Asistir a alguna representación de teatro, "belén viviente" o similar. Muchas localidades montan, con motivo de la Navidad, representaciones teatrales, belenes gigantes,…
- Ir al cine. En Navidad se estrenan muchas películas. Es importante hacer una selección en función de la edad y argumento. A través del cine se establecen muchos modelos de comportamiento. Si es posible, comenta con tus hijos al final la película, destacando aquellos aspectos que quieras resaltar.
- Visitar la plaza Mayor, las calles y fiestas tradicionales locales. En definitiva, entrar en contacto con algunos de los elementos que animan la calle durante la Navidad.
- A los más pequeños podemos llevarlos a talleres infantiles, guiñoles... Con los más mayores se puede asistir a conciertos navideños, exposiciones de belenes, etc. para ello existe un amplio programa del Ayuntamiento, del teatro real, etc.
- Salir a comprar turrones y otros productos típicamente navideños.
- Visitar a familiares y amigos
Actividades en casa
- Podemos implicar a los hijos/as en adornar la casa y montar el belén o el árbol.
- Dejar que colaboren en la cocina para hacer dulces navideños.
- Confeccionar tarjetas postales para enviar a la familia o a los amigos.
- Participar en la campaña de recogida de juguetes para niños desfavorecidos.
- Leer poemas o relatos navideños, enseñar villancicos a tus hijos/as.
- Jugar entre la familia al amigo invisible.
Por último, aprovechamos la ocasión, para desearos que tengáis unas ¡¡¡FELICES
FIESTAS!!!